
La desigualdad en el acceso a la tecnología es parte del debate actual. La brecha digital no sólo es digital, sino que es una brecha de oportunidades, de generaciones, de países, de trabajo, de salud, de educación, de calidad de vida y de muchas otras cosas más.
Parece hasta contradictorio, que cuanto más se hacen convenios entre países y cuanto más se esfuerzan por unificarse, más se profundiza la brecha digital.
A las organizaciones también le afectan las brechas, se podría decir que existen brechas dentro de una misma organización y entre las organizaciones. Este panorama es parte de la polarización social propia de las sociedades industrializadas. ¿Cómo podríamos en nuestro trabajo ayudar a que el personal no esté separado por brechas digitales?


